Ponte de pie. Hombros blindados. Pecho enmarcado. ¿El resto? Expuesto. Las curvas se sumergen del pecho a las caderas; una sola tira recorre la columna hasta convertirse en una tanga. Las luces golpean — casi renderizado.
Eres el punto de control. Los ojos pueden mirar; las manos esperan autorización. Solo misión principal, sin misiones secundarias. Cuando digas 've', intentarán seguirte el ritmo.
Material: Poliéster
Cuidado de la tela